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Thomas Laird. Murals of Tibet, Art Edition No. 1–40 ‘Buddha Shakyamuni, Gyantse Kumbum (ca. 1420)’

Edición de 40 ejemplares
Lámina impresa sobre yeso en ocho colores y pan de oro, con marco hecho a mano de madera maciza, 122 x 194 cm. Volumen en tapa dura firmado por el Dalai Lama, 50 x 70 cm, 498 páginas, 6 desplegables, con un atril plegable diseñado por Shigeru Ban, y una guía anexa ilustrada de 528 páginas.
US$ 42.000
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Esta publicación en formato SUMO reúne los murales más hermosos de la cultura budista tibetana que han sobrevivido hasta nuestros días. Asombrosas y complejas, estas obras maestras pueden disfrutarse por primera vez con la máxima resolución y en deslumbrantes colores. Firmado por su Santidad el XIV Dalai Lama, este libro es toda una revelación para estudiosos y practicantes de la cultura tibetana, el budismo, el yoga, la meditación y el mindfulness.

Esta Edición de Arte de tan sólo 40 copias viene acompañada de una reproducción a gran escala de un mural que retrata al buda Shakyamuni. Impresa sobre yeso, evoca todo el esplendor de su centenario original. El resultado es una obra imponente y una verdadera inmersión en monumentos declarados patrimonio mundial y preservados en nuestro SUMO.

Edición de Arte (n.º 1-40), con lámina impresa en yeso y pan de oro de la obra Buddha Shakyamuni, Gyantse Kumbum (hacia 1420), con marco hecho a mano de madera maciza. Esta obra se acompaña de la edición limitada en formato SUMO, firmada por su Santidad el XIV Dalai Lama, y el atril de Shigeru Ban.

Sublime revelación

Mil años de espectaculares murales tibetanos, publicados por primera vez

Entre imponentes montañas nevadas, profundos valles y desiertos desolados se ocultan algunas de las mayores obras maestras de la cultura budista y del patrimonio tibetano. Durante más de una década, el fotógrafo Thomas Laird recorrió hasta el rincón más recóndito de la meseta tibetana para captar en toda su inmensidad, complejidad y riqueza espiritual, emocional y psicológica los espectaculares murales budistas.

Con la ayuda de nuevas técnicas digitales de imágenes múltiples, Laird creó con una resolución a escala real el primer archivo de estas obras de arte realizadas sobre paredes que, en algunos casos, llegan a alcanzar los 10 metros. Esta impresionante publicación presenta la colección de fotografías de Laird en formato XL, con seis desplegables, publicados a cinco colores, incluido el dorado. Al incluir tanto los murales completos como abundantes detalles de los mismos, ofrece a los lectores un acceso sin precedentes a estas excepcionales obras de arte.

En reconocimiento de este patrimonio mundial y de la preservación de la cultura tibetana, su Santidad el XIV Dalai Lama ha firmado todos los ejemplares de esta Edición de Coleccionista. En esta guía de 528 páginas, el escritor y académico budista Robert Thurman nos acompaña en un viaje trascendental a través de textos detallados sobre el significado espiritual de los murales, mientras que las descripciones fotográficas hechas por los especialistas Heather Stoddard y Jakob Winkler analizan el contexto artístico de cada imagen.

Esta Edición de Arte viene acompañada de una reproducción a gran escala de un mural que retrata al buda Shakyamuni, una obra de arte del kumbum de Gyantse pintada por Konchok Zangpo a principios del siglo XV. Limitada a 40 copias, evoca todo el esplendor de su centenario original. Está realizada sobre yeso utilizando las mejores y más grandes impresoras y presentada en un marco de madera maciza.El resultado es una obra de meditación y una experiencia de inmersión única de los monumentos preservados en nuestro SUMO.

Como su Santidad el Dalai Lama ha explicado, estos murales no son únicamente objetos llenos de belleza artística, sino que sirven como puntos de referencia y orientación a practicantes del budismo, el yoga y la meditación, así como a cualquier persona que desee incorporar el mindfulness (la conciencia plena) a su vida diaria. Fusionando tecnología fotográfica contemporánea con tradiciones ancestrales, este libro es una majestuosa obra de arte, una pieza clave para la comprensión del budismo, un valioso homenaje a la cultura tibetana y una fuente de inspiración para las ciencias y las artes contemplativas.

Edición de Arte en formato SUMO (n.º 1-40), con una lámina impresa en yeso y pan de oro de la obra Buddha Shakyamuni, Gyantse Kumbum (hacia 1420), con un marco de madera maciza hecho a mano. Esta obra se acompaña de la edición limitada en formato SUMO, firmada por su Santidad el XIV Dalai Lama, y el atril de Shigeru Ban

También disponible en una segunda Edición de Arte (n.º 41-80), con una lámina alternativa, y en Edición de Coleccionista (n.º 81-998)
Sobre el fotógrafo y autor

El fotógrafo y escritor estadounidense Thomas C. Laird ha estudiado el arte, la cultura y la historia del Himalaya desde 1972. Establecido en Nepal desde hace tres décadas, sus fotografías y reportajes han sido publicados en todo el mundo por Time, Geo, Newsweek, Le Figaro y National Geographic, entre muchos otros. Sus libros de no ficción incluyen una historia del Tíbet escrita con el Dalai Lama que ha sido traducida a 14 idiomas. En 2008 empezó a tomar las primeras fotografías a tamaño real de enormes murales tibetanos. Impresas en láminas, estas imágenes han protagonizado varias exposiciones y forman parte de colecciones tanto públicas como privadas.

Sobre los autores colaboradores

Robert A. F. Thurman es escritor y experto estadounidense en budismo tibetano y doctor por la Universidad de Harvard. Es profesor Jey Tsongkhapa de estudios budistas indotibetanos en la Universidad de Columbia y ocupa la primera cátedra en este campo de estudio en Estados Unidos. Cofundador y presidente de la Tibet House US, Thurman fue ordenado monje en 1965 por el 14º Dalai Lama, del que es amigo. En 1997, fue nombrado por la revista TIME una de las personas más influyentes en 1997 y sigue siendo un gran defensor del Tíbet.

Heather Stoddard es profesora semirretirada de literatura, historia e idioma tibetanos en el instituto INALCO de París. Nacida en Inglaterra, estudió chino y tibetano en el centro SOAS y en la Sorbona y fue una de las primeras investigadoras en estudiar a los intelectuales tibetanos modernos. Es autora de varios ensayos y libros sobre historia de Tíbet, entre ellos The Beggar from Amdo, la biografía del monje y erudito Gendun Chophel, y Tibet from Buddhism to Communism. Heather Stoddard escribe muy a menudo sobre su especialidad y ha viajado cada año a la meseta del Tíbet durante más de tres décadas. Actualmente vive en Oxford (Reino Unido).

Jakob Winkler es investigador, traductor, editor y profesor en el ámbito de la Tibetología y el Budismo. Desde mediados de la década de 1980 estudia y practica el Budismo al lado de varios maestros, principalmente Chogyal Namkhai Norbu, maestro del Dzogchen, que le dio permiso para enseñar dharma en 2002 como formador de Santi Maha Sangha. Es uno de los pocos expertos del Dzogchen en Occidente y sus investigaciones han contribuido enormemente a la comprensión del templo de Lukhang en Lhasa. Fue el primer investigador occidental en identificar los textos de Pema Lingpa como fuente de inspiración de sus frescos.

The designer of the bookstand

Shigeru Ban (nacido en 1957 en Japón) asistió a la Universidad de Artes de Tokio, al SCI-Arc en California y a la Escuela de Arquitectura Cooper Union en Nueva York. Miembro de la Voluntary Architects Network y ganador del Premio Pritzker en 2014, su uso innovador de materiales reciclados respalda proyectos humanitarios por todo el mundo. Reside en su ciudad natal, Tokio, y en París.

Thomas Laird.
Murals of Tibet, Art Edition No. 1–40 ‘Buddha Shakyamuni, Gyantse Kumbum (ca. 1420)’
Edición de 40 ejemplares
Lámina impresa sobre yeso en ocho colores y pan de oro, con marco hecho a mano de madera maciza, 122 x 194 cm. Volumen en tapa dura firmado por el Dalai Lama, 50 x 70 cm, 498 páginas, 6 desplegables, con un atril plegable diseñado por Shigeru Ban, y una guía anexa ilustrada de 528 páginas.

Descargar las instrucciones de montaje del atril

1. ¿Cómo surgió este proyecto?

En 2010, mientras contemplaba por primera vez una fotografía de cinco metros de ancho de la colección de murales a tamaño natural de Thomas Laird y se maravillaba ante la resolución y la magnitud de la obra del fotógrafo, Benedikt Taschen le preguntó: "¿Qué vas a hacer con todo esto?”. Thomas le contestó: "Bueno, si hay que hacer un libro, lo ideal sería que la primera edición fuera en un formato muy grande, como tus SUMO. Siempre me ha fascinado Birds of America, la obra magna de John James Audubon. Hizo el libro lo más grande que pudo para ilustrar detalles a tamaño natural de las aves que tanto le apasionaban. Como los pájaros de Audubon, muchos de los murales que fotografío habrán desaparecido dentro de unas décadas, se extinguirán igual que la paloma migratoria. No te pido un libro grande porque sí. Lo hago porque el poder de una manifestación artística a gran escala como esta no puede encarar el futuro de ningún otro modo".
Benedikt le respondió: "Está bien, Thomas. Has tomado unas fotografías preciosas y de verdad que son fantásticas. Pero me estás pidiendo un imposible, ¿lo comprendes? Y si quieres este imposible, dime si el Dalai Lama, dada la importancia de esta obra, estaría dispuesto a firmar todos los ejemplares de una primera edición en formato SUMO".
Así que Thomas Laird puso rumbo a India y le explicó a su Santidad lo importante que sería un libro de gran formato como este para preservar este capítulo del patrimonio cultural tibetano para las generaciones futuras. Su Santidad le dijo: "Sí, entiendo la importancia del trabajo que estás haciendo: es bueno e importante. Sigue trabajando. Pero, ¿por qué debo firmar tantas hojas de papel?".
Thomas le contestó: "Su Santidad, si firmáis estaréis dando vuestra bendición, en el sentido tradicional de la palabra. Nunca habéis firmado todos los ejemplares de un libro. Cuando se dedica tiempo a firmar cada hoja de papel, cada uno de los ejemplares adquiere más poder, es más valioso. Muchos de los murales desaparecerán en los próximos siglos, son antiguos y frágiles. Por mucho empeño que se ponga en conservarlos, muchos acabarán extinguiéndose. De hecho, algunos de los que he fotografiado ya no están. Pero este libro perdurará para las generaciones futuras". Al oír esto, el Dalái Lama respondió: "Sí, es un trabajo importante. Firmaré páginas de este trabajo".


2. ¿Por qué se hizo una donación al Mind & Life Institute?

Su Santidad, como monje, no tiene nada salvo algunos objetos personales, por lo que le pidió a TASCHEN que hiciera una donación al Mind & Life Institute. Obras son amores, que no buenas razones.
El cometido de Mind & Life es "integrar la ciencia y las prácticas contemplativas y la sabiduría de la tradición contemplativa para mitigar el sufrimiento y fomentar la prosperidad". La fundación patrocina trabajos de investigación que estudian cómo la meditación transforma el cerebro, la salud y el comportamiento humano. Algunos estudios revelan que el cerebro de los practicantes de meditación más avezados responden de manera distinta a los estímulos de modo mensurable. Parecen reaccionar con más tranquilidad que las personas que no tenemos una preparación tan intensa. Puede que haya estrategias que podamos incorporar a nuestra vida cotidiana que nos permitirán reaccionar a los retos de la vida con menos ira, más resiliencia y más compasión. Para el Dalai Lama, este camino es importante para la humanidad, nuestra supervivencia y el futuro de nuestro planeta.
Y así se cierra el círculo. A lo largo de un milenio, los tibetanos han pintado murales para transmitir la práctica budista del mindfulness, la compasión, la sabiduría y otros ideales. Estos murales han inspirado a muchas personas a lo largo de la historia, pero siempre uniéndolos en un camino claro. Los humanos se enfrentan a una decisión fundamental. ¿Permitiremos que la codicia, la ira, la ignorancia, la lujuria y el orgullo dicten nuestras acciones? ¿O elegiremos conscientemente nuestras palabras y acciones para emprender un camino más sabio? Ojalá estas obras maestras atemporales sigan sirviendo a esos ideales en un futuro muy lejano.


3. ¿Cómo surgió la idea del atril y cuál es su significado?

El atril plegable, diseñado por Shigeru Ban, arquitecto ganador del premio Pritzker y pionero de la arquitectura humanitaria, es una pieza hecha a medida para el SUMO Murals of Tibet y sus 23 kilos de peso. Fiel al material emblemático del “arquitecto del papel”, el atril está hecho con tubos de papel y cuenta con una plataforma de madera regulable. Constituye una obra de arte única que complementa el SUMO y el tomo anexo. La utilización de material reciclado forma parte de las estrategias innovadoras del maestro japonés, que es conocido por ofrecer soluciones de diseño para los damnificados de desastres naturales y humanos. Entre sus proyectos de ayuda humanitaria se cuenta la Catedral de Cartón de Christchurch, en Nueva Zelanda, y el sistema de tabiques de papel para los desplazados por el terremoto de Fukushima. Además, ha diseñado muebles de papel que son auténticas piezas de coleccionista, como los de la colección CARTA para la marca italiana Cappellini. La labor humanitaria absolutamente pionera de Ban y su manejo ingenioso de materiales sencillos lo convierten en el candidato perfecto para crear esta obra de arte, que él define con estas palabras: "Un atril de papel que está en armonía con estas imágenes del arte tibetano".


4. ¿Cuáles son las instrucciones de montaje del atril diseñado por Shigeru Ban?

Consulte las instrucciones de montaje que se adjuntan con la mesa. Según las instrucciones del artista, las patas se montan de atrás adelante, empezando por las más anchas (parte posterior derecha) y terminando por las más pequeñas (parte anterior izquierda). Los tubos de cartón pueden insertarse por ambos lados, pero empezando siempre por la parte superior. Para terminar, despliegue la plataforma de madera y colóquela en la base. Antes de poner el libro plano en la plataforma, compruebe la estabilidad del atril.


5. ¿Cuáles son las instrucciones de cuidado y limpieza?

El libro incluye seis páginas desplegables. Para que no se deterioren, vuelva a plegarlas con cuidado antes de pasar la página. Recuerde también que el volumen es sensible a la radiación ultravioleta. Si siempre lo deja abierto por las mismas páginas, los colores podrían desteñirse un poco. Se recomienda ponerse los guantes incluidos para hojearlo o manipularlo.
Los elementos textiles y la tela de la cubierta podrían deteriorarse o mancharse, por lo que se recomienda tratarlos con cuidado. Los componentes de la mesa, incluidos los tubos de papel y la plataforma de madera, son delicados y se limpian con un trapo seco. El atril sirve únicamente para colocar el libro.


6. ¿Cuál es la función del anexo?

Como el libro en formato SUMO incluye únicamente los murales, permite sumergirse por completo en estas obras extraordinarias y dejar que hablen por sí solas. En cambio, el anexo ejerce de índice visual del SUMO. El diseño general sigue el patrón de la obra principal e incluye pies de foto completos y contexto adicional para que los lectores puedan comprender lo que estas creaciones representan.


7. ¿Cómo está organizado Murals of Tibet?

Este libro presenta los murales de gran formato más antiguos que se conservan en el Tíbet a través de un recorrido geográfico que parte de Drathang y continúa por los recintos monásticos principales del Tíbet central y occidental (más allá del monte sagrado Kailash) donde se conservan murales importantes. De modo que está planteado a lo largo de una ruta que podrían haber seguido los peregrinos. Para orientar un poco más al lector, se indica la fecha de fundación de los templos o recintos religiosos documentados, seguida de la fecha de restauración (si procede) y la fecha aproximada de creación de los murales.


8. ¿Quién ha escrito los textos?
Thomas Laird contextualiza su viaje de la concepción de este archivo visual a través de un escrito personal, mientras que Bob Thurman ofrece un relato pormenorizado de la espiritualidad del budismo tibetano. Heather Stoddard investigó las descripciones de los recintos monásticos y los pies de foto de los murales de todo el libro con la colaboración de Cameron Bailey, excepto los de Lukhang, de los que se encargó Jakob Winkler.


9. ¿Qué criterios editoriales se han aplicado en la obra?

Los autores de los textos de este libro tienen sus preferencias a la hora de transliterar y romanizar el tibetano (y el sánscrito). Sin embargo, para unificar el texto hemos optado por usar una ortografía fonética simplificada para el tibetano y el Alfabeto Internacional de Transliteración Sánscrita (AITS) sin signos diacríticos para el sánscrito. Este planteamiento se adoptó atendiendo a la legibilidad y la coherencia.
A lo largo del libro, en las descripciones de topónimos, nombres propios y terminología religiosa o budista, la convención es que los nombres aparecen primero en sánscrito, dado que todos estos conceptos se originaron en primer lugar en la India, seguidos del nombre en tibetano (entre paréntesis) en la primera mención y, por último, del equivalente en inglés. Esta convención también se aplica en el índice, aunque también se han indexado los nombres tibetanos.


10. ¿Cuáles son las particularidades de las obras y los recintos monásticos?

El arte de los murales tibetanos in situ se considera instrucción espiritual en vivo, no una mera curiosidad de la historia del arte. Los ejemplares más antiguos se restauran periódicamente para garantizar que el mensaje que encierra la composición siga siendo visible para los fieles, aunque los pintores recuperan con mimo el material original para mantener el mensaje original de la obra. El mantenimiento de este patrimonio cultural, de una importancia extraordinaria en el seno de la cultura budista tibetana y la historia del arte, sigue siendo un reto pese a que se han llevado a cabo numerosos proyectos de restauración desde la década de 1990.
Además, los murales tibetanos a menudo cubren salas enteras, pero también pueden ocupar un pequeño panel mural de una capilla. Algunos de los murales que aparecen en este libro son detalles de obras más grandes, mientras que en otros casos abarcan toda una pared. En todos los casos se ofrecen las medidas únicamente de lo que aparece en la imagen. Las dimensiones sólo se indican una vez por pared o mural, para que el lector se haga una idea del tamaño, pero se omiten con detalles posteriores. En ciertos casos, debido a las condiciones del lugar, estos números son aproximados.


11. ¿Por qué este trabajo fotográfico resulta tan excepcional?

Thomas Laird ya había producido imágenes de tipo documental parecidas a las publicadas para dar a conocer el arte tibetano al mundo. A partir de 2009, la fotografía panorámica a partir de múltiples tomas permitió la creación de las primeras imágenes de los murales en tamaño natural iluminadas uniformemente. Dado el tamaño reducido de los espacios y las condiciones extremas del Tíbet, los fotógrafos anteriores a la aparición del formato digital no pudieron inmortalizar imágenes en tamaño natural perfectamente iluminadas de estas obras de arte.


12. ¿Hay algún resumen de los capítulos del libro?

Monasterio de Drathang (1081): los murales de gran formato más antiguos que se conservan en el Tíbet
La capilla interior de la parte posterior de la sala principal data del siglo xi. El estilo de los murales atestigua la obra artística fértil y original que se concibió en Samye, hacia la década de 770, junto con estilos de India, China, de zonas de Jotán y Cachemira de los que prácticamente no se conserva ningún ejemplo en el Tíbet moderno. Esto incluye algunas de las pinturas más exquisitas de bodhisattvas del estilo pala indio que se conservan en el Tíbet actual. Pala era un antiguo imperio del nordeste de India (siglos VIII-XII) que influyó en los orígenes del arte budista.

Monasterio de Gongkar Chode (1464): las obras maestras de Khyentse Chenmo
Este monasterio es un magnífico ejemplo del próspero periodo anterior a la escuela Gelug. Actualmente, algunos monjes de Gongkar Chode conservan su papel secular entre los guardianes del templo Jokhang de Lhasa. Los murales que se conservan en la primera y la segunda plantas del salón principal de Gongkar son ejemplos notables del estilo khyenri, pintado por uno de los artistas más relevantes del Tíbet, Khyentse Chenmo, colaborador próximo y coetáneo del fundador del monasterio.

Jokhang (c. 633): el primer templo budista del Tíbet y lugar clave de peregrinación
Enclaustra la estatua sagrada de Jowo, “Señor Buda”, la primera imagen de Buda traída al Tíbet y una de las que todo el mundo debe visitar en peregrinaje al menos una vez en la vida. Vestida con franjas de seda dorada, a los creyentes les cuesta ver algo más que el rostro de la estatua, pero según la tradición literaria al parecer representa al joven príncipe Siddhartha Gautama a los doce años. El Shelrey Lhakhang alberga pinturas de los siglos X y XI, así como marcos de puerta de madera de enebro tallada del siglo xvii.

Monasterio de Shalu (1040): las únicas obras maestras de los newar que se conservan
Shalu se convirtió en uno de los centros tibetanos de aprendizaje más prestigiosos bajo la dirección del gran polímata Buton Rinchen Drub (1290-1364), y hoy en día alberga uno de los tesoros de murales tibetanos más valiosos que se conservan. Muchas de estas obras, sobre todo la del khorlam, el pasillo de circunvalación, son ejemplos únicos de la escuela artística fundada por Arniko (1245-1306), un joven artista newar brillante de Katmandú que en 1263 recibió una invitación para ir a Pekín a conocer a Kublai Khan.

Templo de Lukhang (c. 1700): la “Capilla Sixtina” del Dalai Lama#
El templo de Lukhang se encuentra en una isla, en un estanque de la parte posterior del palacio de Potala. Sus murales son sumamente importantes porque los encargaron los dirigentes gelug del Tíbet para ilustrar las prácticas espirituales estrechamente ligadas a la escuela Nyingma, y porque algunos de los mejores artistas tibetanos crearon estos tesoros. En el corazón del templo hay un tríptico de murales que muestra algunas de las técnicas más avanzadas de yoga y meditación. Muchas prácticas e ideas ilustradas aquí aparecen en otros murales del Tíbet.

Monasterio de Jonang Puntsoling (1619): obras maestras de Taranatha
Fundado por Taranatha, el erudito más destacado de la controvertida orden de los jonang y una figura clave del Tíbet de principios del siglo XVII. Los murales que se conservan en Puntsoling reflejan su singular visión. El espectacular recinto está erigido en una cresta rocosa blanca sobre el vasto río Raga Tsangpo, con vistas a uno de los puentes colgantes de hierro más espectaculares del yogui Thangtong Gyalpo, con las ruinas de una de las bibliotecas más antiguas del Tíbet, Denkar, encaramada a una roca imponente.

Monasterio de Samye (c. 779): el primer monasterio budista del Tíbet
Construido como centro de aprendizaje y traducción de textos budistas. Durante la construcción del monasterio se erigió una estela de piedra que declara el budismo la religión estatal del Tíbet que aún hoy puede verse delante del templo principal. Samye se construyó como un cosmograma, un mandala del universo budista. El “Templo del pico central”, que ocupa el centro del mandala, simboliza el axis mundi o eje del mundo. El templo también alberga la Puerta de las Almas. Los tibetanos creen que tienen que cruzarla para entrar en la próxima vida.

Kumbum y Palkor Chode de Gyantse (1427/1370): patrimonio mundial por la UNESCO
Palkor Chode, o monasterio Palcho, de Gyantse, con su Kumbum o gran estupa, es uno de los recintos religiosos más bonitos que se conservan en el Tíbet. Un concepto central del budismo Mahayana tibetano es el mandala de las cinco familias de Buda. Están profusamente ilustradas en la iconografía del Kumbum, también llamado “Gran estupa auspiciosa de muchas puertas de las 100.000 imágenes que se libera al verla”: toda la estructura es un mandala tridimensional, un cosmograma ideal, una guía para el practicante del budismo en su camino a la iluminación.

Palacio de Potala (1645): Murals of Tibet ilustra sólo murales de la Puerta del Este
El palacio de Potala original se construyó hacia 633 como sede del imperio tibetano. Se reformó y se amplió hasta adquirir las majestuosas dimensiones actuales en 1645, cuando se convirtió en la sede oficial del quinto Dalai Lama y su recién fundado Gobierno de Ganden Phodrang, que se trasladó aquí desde el monasterio de Drepung. El Palacio Blanco se construyó como residencia del Dalai Lama y sede del Gobierno, mientras que el Palacio Rojo se destinó a albergar las estupas funerarias del quinto Dalai Lama y su dinastía.

Monasterio de Sakya (1073): vasto salón principal con 40 columnas enormes
La proximidad de Sakya con el subcontinente indio –se encuentra a medio camino entre Lhasa y el vecino más cercano del Tíbet, Nepal– lo mantuvo abierto a influencias externas, sobre todo nepalíes. Por ello las pinturas y esculturas de los sakyas –en este monasterio y en las tradiciones budistas tibetanas que los sakyas promovieron entre los mongoles– están profundamente inspiradas en el estilo de los newar, que también es una de las tradiciones extranjeras más tempranas y constantes del arte budista que influyó en el mundo tibetano.

Drepung y monasterio de Nechung (1461/siglo XVII): sede del Oráculo Estatal y antiguo palacio del Dalai Lama
Drepung llegó a ser el monasterio tibetano más grande. Como sede del Ganden Phodrang (o Gobierno) bajo el mandato del segundo Dalai Lama, contaba con siete escuelas con un vasto fondo bibliográfico y una clínica de prestigio. Nechung, el pequeño templo cercano, es la sede del Oráculo Estatal del Tíbet, un monje elegido especialmente que ejerce de apoyo humano a una deidad que se mete en su cuerpo cuando entra en trance, haciendo declaraciones que los escribas monacales anotan e interpretan.

Tsaparang y Toling (siglo X): capital del Imperio Guge
El reino de Guge se expandió por el noroeste del Himalaya, incorporando a su territorio el Ladakh y el Purang actuales, además de la región desértica de gran altitud del monte Kailash, el eje del mundo que siguen venerando millones de fieles de cuatro religiones asiáticas: el budismo, el hinduismo, el jainismo y el bön, una antigua creencia tibetana. Se conservan magníficos murales del siglo XV, y sus inscripciones sugieren que los tibetanos recibían formación en los talleres del templo junto a maestros artesanos de Cachemira.
Thomas Laird. Murals of Tibet, Art Edition No. 1–40 ‘Buddha Shakyamuni, Gyantse Kumbum (ca. 1420)’ (Limited Edition)
Thomas Laird.
Murals of Tibet, Art Edition No. 1–40 ‘Buddha Shakyamuni, Gyantse Kumbum (ca. 1420)’
Edición de 40 ejemplares
US$ 42.000