Su cesta
0 artículos
Subtotal0 US$

Su cesta está vacía.


¿No tiene una cuenta?
Entrar

¿Ha olvidado su contraseña?


Friedensreich Hundertwasser

Friedensreich Hundertwasser

El arquitecto orgánico

Libros

3 results | Top

Friedensreich Hundertwasser

Top

Con su obsesión por todo lo orgánico, el artista austriaco Friedensreich Hundertwasser llegó a afirmar que las líneas rectas eran “impías e inmorales”. Aunque su apellido real era Stowasser, adoptó el seudónimo Hundertwasser y se propuso negar la estandarización de toda forma. Hundertwasser fue un activista medioambiental, contrario a la Unión Europea, filósofo, arquitecto y artista visual. En sus inicios fue pintor, pero también diseñó edificios y creó sellos, ropa, monedas, banderas y pósteres. A través de su obra defendió el individualismo y la protección del medio ambiente.

El estilo único de Hundertwasser es biomórfico. Adopta la irregularidad, la irracionalidad y la fertilidad, y utiliza diseños y colores atrevidos y brillantes, en especial los que imitan las formas naturales. Hundertwasser vivió durante un tiempo en Nueva Zelanda, de donde sacó su inspiración para el diseño en espiral, conocido entre los maoríes como koru. Hundertwasser diseñó y construyó un gran número de edificios en Nueva Zelanda, pero sus obras más emblemáticas son la Casa Hundertwasser de Viena (un edificio residencial de carácter social), el museo KunstHaus Wien y el molino Hahnsäge, en el que vivía y trabajaba.

A Hundertwasser se le compara a menudo con Gaudí por el uso que hace de los azulejos, por sus llamativas fachadas y sus formas vivas, pero su inspiración inicial proviene del arte pictórico de la Secesión vienesa, un grupo del que formó parte el pintor austriaco Gustav Klimt. Sin embargo, la vitalidad única e imaginativa de Hundertwasser lo diferencia de la mayoría de artistas. La editorial TASCHEN ofrece la extensa y variada obra de Hundertwasser en una edición limitada y otra básica de su monografía, que incluyen tanto su trabajo artístico como arquitectónico. Con su rechazo a las lineas rectas, Hundertwasser forjó su propio sistema de creencias, llamado “Transautomatismo”, que privilegiaba la experiencia del observador y enlazaba con sus manifiestos y ensayos arquitectónicos, incluido el “Discurso desnudo del derecho a la tercera piel”, de 1967, que llamaba a boicotear la arquitectura monótona. Tanto si estaba plantando árboles en un entorno urbano o proclamando el “derecho a una ventana”, las visiones de Hundertwasser sobre un futuro en que los humanos y la naturaleza vivirían en continua armonía siguen siendo vigentes.