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Reinventando el país de Nunca Jamás

Mindy Johnson analiza Peter Pan de Walt Disney

Mindy Johnson
Arriba: Peter y los niños Darling emprenden su viaje de aventuras a Nunca Jamás en esta obra promocional. Peter Pan (1953) Copyright: Copyright © 2016 de Disney Enterprises, Inc.
Mindy Johnson

Arriba: Peter y los niños Darling emprenden su viaje de aventuras a Nunca Jamás en esta obra promocional. Peter Pan (1953) Copyright: Copyright © 2016 de Disney Enterprises, Inc.
Por Mindy Johnson

“El mundo de la fantasía siempre me ha encantado y fascinado desde niño”, escribió en una ocasión Walt Disney. En 1913, cuando la compañía de teatro ambulante estadounidense de Peter Pan pasó por Marceline (Misuri), la promesa de aventuras despertó de inmediato la imaginación del joven Walt. “Tuvimos que gastar casi todo lo ahorrado en dos huchas para comprar las entradas, pero a mi hermano Roy y a mí no nos importó”, comentó Disney en un estreno del estudio. “Durante dos horas, vivimos en el país de Nunca Jamás con Peter Pan y sus amigos". De aquel teatro me llevé muchos recuerdos, pero el más emocionante de todos fue ver a Peter volando por el aire”. Poco después de aquella experiencia, el sueño de Walt se hizo realidad cuando “voló” hacia Nunca Jamás interpretando a Peter Pan en la función de teatro de su escuela. Como Disney declaró: “Nadie se ha identificado más con el personaje que estaba interpretando que yo”. Fruto de sus experiencias en primera persona en Nunca Jamás, las historias de magia, aventuras y fantasía se convirtieron más tarde en temas recurrentes en la extraordinaria carrera como narrador de historias animadas de Walt Disney. Pero, tal como le sucedió a J. M. Barrie, la ilusoria magia de Peter Pan requirió muchos años de ajustes, cambios y desarrollo antes de que la versión de Walt Disney se hiciera realidad.

En 1937, Walt se había convertido en un guionista de éxito cuyos cortometrajes de animación eran un fenómeno mundial. El éxito de Blancanieves y los siete enanitos le aseguró la estabilidad financiera y Disney puso en marcha rápidamente varias ideas para nuevas historias. “De todos los personajes de cuentos de hadas,  ... al que más cariño le tengo después de Blancanieves es a Peter Pan ”, comentó Disney. En un principio, la intención de Disney era que Peter Pan fuera su segundo largometraje: “Cuando empecé a producir dibujos animados, Peter Pan se encontraba entre mis prioridades”. Walt empezó a investigar sobre los imprecisos derechos de la historia ya en 1935, pero tuvieron que pasar diez años más para que Disney pudiera empezar a dar forma a su visión de Nunca Jamás.

Peter Pan es una obra de pura magia —escribió Disney—, y la magia no se crea por encargo”. Consciente de la importancia de las aventuras de Peter Pan para muchas generaciones, Disney declaró: “De algún modo, tuvimos que recrear la esencia de la fantasía y hacerlo de forma que millones de personas que han conocido y amado la obra de Barrie desde que se representó por primera vez en 1904 la reconocieran y aprobaran lo que habíamos hecho”. Aún más fundamental para Walt era que su versión de Peter Pan fuera fiel a la intención, el espíritu y el argumento del autor original, J. M. Barrie: “Teníamos que introducirnos en la mente del hombre que lo escribió, así como en los elementos de entretenimiento de la creación en sí misma. Tuvimos que llegar hasta las motivaciones de Barrie, porque ningún narrador eminente se ha identificado tanto con sus obras como este novelista, poeta y dramaturgo de origen escocés nombrado caballero del Imperio británico”.

La animación era el medio perfecto, declaró Disney: “No hay ningún milagro concebible por la mente que no pueda crearse con la técnica de los dibujos animados”. Podían tomarse infinitas libertades más allá del escenario para los personajes de Barrie: Peter podría volar sin necesidad de cuerdas y poleas; Campanilla podría convertirse en una auténtica hada de pies a cabeza, su polvo de hadas podría obrar la magia dondequiera que cayese; y la adorable Nana podría ser una perra de verdad a pesar de sus singulares tendencias antropomórficas. Disney era consciente del vínculo esencial entre la fantasía y la animación y aseguraba: “Teníamos una gran ventaja sobre el autor ... Podíamos definir el país de Nunca Jamás ... como se nos antojara. El campamento indio, la laguna de las sirenas, los senderos de los niños perdidos, el barco de los piratas, la cueva y la isla Calavera, y todos los misteriosos lugares de la imaginativa geografía de Barrie, todos, podrían crearse con la ayuda de nuestra imaginación”.

Dorothy Ann Blank, la mujer que desarrolló el cuento clásico de Blancanieves y los siete enanitos para la versión animada de Walt Disney, realizó las primeras investigaciones para la adaptación del Peter Pan de Barrie. Analizó los personajes, valoró opciones de guionización y exploró la viabilidad de trasladar varios elementos de la producción teatral clásica y las novelizaciones de Peter Pan a un largometraje de dibujos animados. Blank trabajó exhaustivamente para llegar a la esencia de la atemporal historia de Barrie.

Una vez obtenidos los derechos de la película en 1939, las primeras representaciones de las aventuras épicas de Peter Pan continuaron ya en manos de los artistas gráficos, que empezaron a dar forma a sus interpretaciones en guiones gráficos. En 1941, la estructura básica de la historia estaba definida, había un borrador del guión y se estaban escribiendo las canciones mientras se creaban las hojas modelo y las maquetas de los personajes principales. Peter tomó la forma de un chico de pelo oscuro, la diminuta Campanilla se convirtió en una vivaracha pelirroja y las trenzas castañas de la joven Wendy acompañaron a una silueta mucho más aniñada para encajar con un Peter más joven. Se repartieron los personajes entre los animadores y la producción estaba a punto para ponerse en marcha. Sin embargo, con Europa sumida en una guerra, el proyecto de las aventuras animadas de Peter Pan pronto se vio amenazado. Tras el ataque de Pearl Harbor en diciembre de 1941, Estados Unidos entró de lleno en la Segunda Guerra Mundial y todos los largometrajes del estudio, incluido Peter Pan, se pospusieron. Para mantenerse a flote, el estudio empezó a producir películas de entrenamiento militar. Pasaron años hasta que la producción de largometrajes pudo centrarse finalmente en los guiones del estudio.



Tras el éxito de taquilla de La Cenicienta, Walt Disney pudo volver a la producción de largometrajes de dibujos animados. Puso en marcha el proyecto de Peter Pan de inmediato y encargó a la principal artista conceptual del estudio, Mary Blair, que estudiara el argumento de Barrie. En colaboración con Claude Coats, John Hench y Don DaGradi, Blair sugirió la paleta de colores y el estilo de muchas películas clásicas de Disney y, más tarde, de parques de atracciones temáticos. El legendario animador Marc Davis afirmó que el uso del color de Blair era comparable al de Matisse y añadió: “Presentó el arte moderno a Walt como nadie. A él le entusiasmaba su trabajo”.

El estilo aventurero y vibrante de Mary Blair nos hace viajar a un mundo que sólo existe en la imaginación. Sus elecciones de color eran perfectas para definir el lugar que se encontraba tras “la segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer”. Con la visión de Blair, cada rincón único de Nunca Jamás mostraba una paleta totalmente diferente a la de cualquier otra secuencia de la película. Guiados por la inspirada labor conceptual de Blair, Disney hizo un esfuerzo conjunto para crear un país de Nunca Jamás tan rico, vívido y colorido como los habitantes de aquel lejano lugar.

Los alegres tonos del campamento indio reflejan la luz de un atardecer del oeste, mientras que los discretos tonos pastel de la laguna de las sirenas ofrecen un llamativo contraste con el denso follaje de las regiones tropicales de Nunca Jamás. Los primeros bocetos conceptuales de la Cueva de los Caníbales adquirieron un color oscuro y premonitorio, los tonos tierra dominan la gama de colores de la casa del árbol de los niños perdidos y el famoso refugio de Peter, mientras que el robusto barco pirata del Capitán Garfio, el Jolly Roger, se visualiza con sencillos trazos de majestuosos rojos, morados y dorados.

Se siguieron haciendo algunos ajustes a la historia antes de que el estudio pasara a la fase de animación. En una de las decisiones narrativas finales que aprobó Disney en 1948, se añadió a George Darling a las aventuras de Nunca Jamás para incorporar una presencia paterna. Con una buena dosis de polvo de hada mágico, los guiones gráficos de Ken O'Connor captaron la intensa emoción de volar cuando Wendy, Michael y John se elevan más y más en las alturas. Tras pasar junto al Tower Bridge y encaramarse sobre la manilla más grande del Big Ben, Peter y los niños Darling emprenden finalmente el viaje a Nunca Jamás.

Mindy Johnson es una autora galardonada con diferentes premios, historiadora del cine y la animación, música y pedagoga. Entre sus obras se incluye el éxito de crítica Tinker Bell: An Evolution y el próximo lanzamiento Ink & Paint: The Women of Walt Disney’s Animation.