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Dueñas de su sexualidad

Dian Hanson entrevista a Renée Jacobs, fotógrafa de Lesbians for Men

Mi teoría es que todas las mujeres son intrínsecamente sexuales. Creo que convertir este hecho en una simple cuestión binaria es una premisa falsa”.

Renée Jacobs, una de las fotógrafas del libro Lesbians for Men, y Dian Hanson, editora de la serie Sexy Books de TASCHEN, hablan sobre sexualidad y pornografía.

DIAN HANSON: ¿Cómo conseguiste este trabajo?

RENÉE JACOBS: La verdad, me cuesta considerarlo un trabajo porque es una forma tan fácil y espectacular de proyectar lo que soy y lo que me gusta...

HANSON: ¿Y qué es lo que te gusta?

JACOBS: Bueno, no sé si soy la única lesbiana del libro, pero soy lesbiana. Me encanta fotografiar a mujeres. Me encanta la belleza de las mujeres. Fui abogada defensora de los derechos civiles y, tras 15 años rellenando papeles y peleándome en los juzgados, me di cuenta de que en todo ese tiempo no había habido en mi vida ni un ápice de belleza. Así que recuperé mis cámaras, que no había tocado en esos 15 años, y comencé a fotografiar a la mujer con la que acababa de empezar a salir. Me quedé impactada, porque me encantaron las fotos. Antes de eso consideraba que todos los desnudos eran abusivos, horribles. No sentía ningún interés hacia ellos, ni en mirarlos ni en fotografiarlos.

HANSON: ¿Porque había un conflicto entre tu identidad sexual y la sensación de que estas fotografías estaban pensadas para hombres?

JACOBS: El concepto “lesbianas para hombres” lo conocía sólo de pasada. Las fotos en revistas para hombres me ayudaron a entender mi sexualidad.

HANSON: ¿Y cómo te sientes ahora retratando versiones ficticias de tu sexualidad real?

JACOBS: En el momento de captar la imagen estoy tan centrada en lo que fotografío que no me importa la forma en que se vaya a consumir el resultado. Para mí el trabajo siempre ha tenido mucho más que ver con lo que consigo sacar de las modelos, con cómo me siento yo, pero sobre todo con adquirir un conocimiento profundo que me ayude a entender mi lugar en el espectro (sexual). Cuando estoy sacando fotos, el número de personas que componen mi público puede oscilar entre una y cinco. Estoy yo; y luego están las mujeres que fotografío. En mi libro de París hay una fotografía en la que aparecen ocho mujeres desnudas en una cama. Te aseguro que aquella noche no estábamos pensando en nadie más.

HANSON: ¿Y animas a mujeres que jamás han estado con otras mujeres a posar juntas para tus fotografías?

JACOBS: Sí. Y también hay mujeres que me han utilizado con ese propósito. Desde hace ya un tiempo hay un grupo de mujeres con deseos lésbicos o bisexuales que se ponen en contacto conmigo para que las fotografíe. Hubo una época en que me sentía como si fuera una especie de consejera fotográfica para mujeres de todo el mundo que estaban explorando su sexualidad. Y no soy solamente la facilitadora; de hecho, una amiga mía me dijo que era la "incitadora".

HANSON: ¿Estás de acuerdo con la teoría de que todas las mujeres son intrínsecamente bisexuales?

JACOBS: Mi teoría es que todas las mujeres son intrínsecamente sexuales. Y creo que convertir este hecho en una simple cuestión binaria es una premisa falsa.

HANSON: A estas alturas debes de haber aprendido un montón de cosas sobre ti misma y sobre tu sexualidad. ¿Te has llevado alguna sorpresa?

JACOBS: Todo es una sorpresa. Cada día, cada sesión, cada fotografía, cada minuto es una sorpresa absoluta. Antes mi imaginación era pésima. En algún momento del camino, ser simplemente lesbiana se convirtió en algo tremendamente convencional. Soy una femme; y me siento atraída por mujeres femme. Si cuando tenía 20 o 30 años hubiera visto trabajos fotográficos como los que estoy realizando yo ahora, mi vida habría sido completamente distinta.

HANSON: ¿Ves diferencias entre la pornografía lesbiana realizada por hombres y la realizada por mujeres?

JACOBS: No creo que se puedan separar tan fácilmente. Veo a tantas mujeres plasmando a otras mujeres sin ninguna fuerza o inteligencia como a hombres retratando a mujeres dueñas de su sexualidad con una gran admiración, sinceridad y aprecio.

HANSON: ¿Cuál es el mayor desafío de tu trabajo?

JACOBS: Continuar encontrando a mujeres que deseen compartir su placer de una forma realmente honesta y sensible. Las musas no se encuentran con facilidad.

HANSON: Teniendo en cuenta tus ideas anteriores sobre la dinámica de poder en la fotografía de desnudos, ¿qué son para ti tus modelos ahora: cocreadoras, sujetos u objetos?

JACOBS: Mis modelos son lo que ellas quieran ser. Entrevisté a Charis Wilson, la esposa de Edward Weston, cuando tenía 94 años, justo antes de morir, y tuvimos exactamente esta misma conversación. Estoy hablando de la que puede ser considerada la primera modelo de desnudos en la fotografía como forma de arte. Charis dijo que le encantaba ser cosificada por Weston, que fue una de las cosas más gloriosas de su vida. Dijo también que “musa” no es más que una palabra sofisticada que viene del francés y que se usa para referirse a un fotógrafo que tiene una amante mientras su esposa le prepara el desayuno. Una parte muy importante de esta dinámica depende de cómo sea esa mujer en concreto, de sus ganas de aprender sobre sí misma, de la relación (o falta de ella) que tenga con el fotógrafo. Charis fue quien escribió las solicitudes de Weston para las becas Guggenheim. Recorrieron el oeste del país, y como Weston no sabía conducir, era ella quien lo hacía. Él se quedaba dormido y ella paraba el coche cuando veía una “Weston”. Aun así, Charis disfrutaba siendo su objeto.

HANSON: ¿Qué pueden aprender los hombres mirando tus fotografías y tu manera de abordar la sexualidad de las mujeres?

JACOBS: No se trata de uno mismo. Puedes dejar que cada mujer, cada persona, haga lo que le haga disfrutar, de la manera que desee disfrutarlo y con quien quiera hacerlo, sin juzgar a nadie. Y puedes dejarte llevar por tus fantasías con la gente que conoces, con tus parejas, y con lo que ves, pero reconocer a la vez que no se trata de ti, sino de mujeres dueñas de su sexualidad.

HANSON: ¿Cómo han influido en las lesbianas reales las décadas de fotografía lesbiana para hombres?

JACOBS: El otro día hablaba con mi mujer sobre el tema y me confesó algo muy sorprendente: hasta los 40 años, ella no creyó que las lesbianas existieran de verdad. Y esto se debe a la educación que recibió en el condado de Orange, en el sur de California. Todo su entorno había conseguido convencerla de que el lesbianismo sólo existía para que las mujeres excitaran a los hombres.

HANSON: Pero le mostraste que no es así, ¿verdad?

JACOBS: [RISAS] ¡Claro!