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Músculos y cuerpazos

Los mejores modelos del Model Directory de Bob Mizer

Spike Adams y Robby Robinson en la épica película de Bob Mizer Gym Salesman & the Cowboy, 1963.
Spike Adams y Robby Robinson en la épica película de Bob Mizer Gym Salesman & the Cowboy, 1963.
Larry Cottrell y Tom Parks en un fotograma de la película de Mizer Telephone Lineman, 1964.
Larry Cottrell y Tom Parks en un fotograma de la película de Mizer Telephone Lineman, 1964.
Frank Bird y Frank Renault divirtiéndose junto a la piscina en el complejo de Mizer en Los Ángeles, 1956.
Frank Bird y Frank Renault divirtiéndose junto a la piscina en el complejo de Mizer en Los Ángeles, 1956.
La gran leyenda de Muscle Beach, Charles Stroeder, posando en unas ruinas de Los Ángeles, 1956.
La gran leyenda de Muscle Beach, Charles Stroeder, posando en unas ruinas de Los Ángeles, 1956.
Por Dian Hanson

Robert Henry Mizer, universalmente conocido como Bob, tomó su primera fotografía comercial de cuerpos masculinos en 1946. En 1956 ya había fotografiado a 1.000 hombres, en una época en la que no existían ni las agencias de modelos masculinos, ni los discretos anuncios en periódicos alternativos ni, desde luego, rentboy.com, backpage.com o grindr.com. Para conmemorar semejante logro, en 1957 Bob presentó su Thousand Model Directory, un cuaderno coleccionable de 21 x 13 cm y 98 páginas que incluía a más de 1.000 hombres, con 12 pequeñas fotografías por página de tamaño reducido. A primera vista era un catálogo, con una serie de 12 fotos por modelo, pero también era un alarde —¡1.000 hombres se han desnudado para mí!— y un fascinante testimonio de los 10 primeros años de Athletic Model Guild, una empresa concebida como un centro de intercambio de información para los fotógrafos de cuerpos masculinos que rápidamente se convirtió en Bob y solo Bob.

La cifra de 1.000 modelos en 10 años puede que no parezca tan extraordinaria, puesto que la media saldría a sólo 100 modelos nuevos por año, pero a Bob le costó tiempo tomar impulso y perdió la mayor parte de 1947 cumpliendo una pena de cárcel de 9 meses. A eso hay que sumar las semanas que dedicó, en 1951, al lanzamiento de Physique Pictorial, la primera revista estadounidense claramente gay, por lo que la mayoría de esos 1.000 hombres fueron inmortalizados entre 1952 y 1956 a un ritmo que superaba el de uno al día. Las sesiones se llevaron a cabo en una pensión en la que vivían su anciana madre, su hermano mayor y un último y terco inquilino.

Al principio, mi intención era reproducir a esos 1.000 modelos originales, elegir la mejor imagen de cada serie y ampliarla para que pudiera verse bien. Bob realizó todo su trabajo inicial en negativos de 10 x 12 cm. Por tanto, en teoría todas las fotografías podían ampliarse hasta alcanzar el tamaño póster. Sin embargo, cuando empecé a buscar en las primeras series del archivo de AMG que Dennis Bell había conservado con verdadero cariño, fue evidente que el tamaño pequeño era el que más favorecía a algunos hombres. Entonces, amplié mis parámetros de búsqueda hasta 1966, año de publicación de un segundo Thousand Model Directory, que marcó el final del periodo de los modelos con suspensorio de Mizer. Con 20 años de modelos entre los que elegir, las probabilidades de encontrar 1.000 hombres cautivadores aumentaron drásticamente y, admitámoslo, la diversión también fue en aumento, porque ahora tenía que examinar 250.000 fotos en lugar de limitarme a 100.000. Me costó 30 días y 10 visitas al archivo en un periodo de un año, pero debo reconocer que soy sumamente meticulosa. Dennis y yo tuvimos que ver todas las fotos de cada serie para asegurarnos de que este volumen incluyera a los 1.000 mejores, desde el modelo n.º 1 hasta los primeros desnudos integrales de Brian Idol en 1966 que Bob inmortalizó.

Todo empezó con un Bob de 24 años fotografiando al gimnasta Forrester Millard, de 16 años, en el salón de su madre. Forrester era heterosexual, al igual que la mayoría de sus modelos pero, aun así, estuvo encantado de regresar a la pensión victoriana cerca del centro de Los Ángeles para posar en más sesiones fotográficas. “Era divertido”, fue la sencilla explicación que dio cuando Dennis Bell lo entrevistó a los 79 años en 2008. Tan divertido que colaboró en 15 sesiones durante 14 años. Bob tenía el don de hacer divertidas las sesiones y, lo que es más importante, hacer que sus chicos se sintieran especiales. Se nota en el brillo de sus ojos cuando levantan la mirada hacia las luces con los hombros erguidos, los músculos flexionados y la piel reluciente por el aceite. Incluso a los tipos duros de la calle, los matones, que eran la debilidad de Bob, se les veía conmovedoramente orgullosos, heroicos y ligeramente excitados. Por una tarde, los camorristas de bar se convertían en gladiadores.

Una vez que Bob fotografió a Forrester ya no pudo parar. Su amigo y también fotógrafo David Hurles afirma que Bob no podía pasar ni un solo día sin un modelo; prefería fotografiar a un espécimen mediocre que dejarse vencer por el mal humor que eso le provocaba. Explica también que estar cerca de hombres semidesnudos conformaba su identidad. Por suerte, alimentar ese hábito era fácil.

La capacidad de Bob para generar confianza, infundir pasión a los demás y convencer a chicos en la playa de que cruzaran la ciudad, se desnudaran y posaran para él fue tan importante para sus 47 años de carrera como sus habilidades fotográficas y su imaginación, impulsada por las películas. Como confirman sus diarios, que empezó a escribir a los 14 años y mantuvo hasta la muerte, se fijó un objetivo muy pronto y nunca vaciló. Era abiertamente gay desde la adolescencia, ni siquiera fue al baile de graduación con una chica, y estaba decidido a hacer de su vida algo importante y duradero. Cuando ingresó en prisión en 1947 por falsos cargos que lo acusaban de haber tenido sexo con un modelo menor de edad, escribió a su madre: “Ahora me siento más fuerte que nunca, pero debo controlar y manejar con sabiduría esta fuerza, esta energía que me impulsa. Mi ambición es lo único que importa. El placer, las sensaciones físicas, no significan nada. Lo esencial son los grandes logros”. Son unas afirmaciones muy contundentes de un hijo condenado por delitos sexuales pero, además, revelan la temprana y firme determinación de Bob. Parte de su éxito a la hora de encontrar a esos primeros modelos se debía a su madurez precoz. El artista John Sonsini, que continuó viviendo en el complejo protegido por alambradas de AMG tras la muerte de Bob, encontró una cartera en el dormitorio del ático que ocupó el fotógrafo durante su infancia que contenía un trozo de papel con el siguiente texto mecanografiado:

CÓDIGO DE COMPORTAMIENTO:
Más masculino en todo momento
Postura erecta / Actitud varonil
Voz más suave y más pausada


Bob se dio cuenta enseguida de que para cumplir sus objetivos debía convertirse en un líder seguro de sí mismo, un hombre en el que los otros confiaran, al que admiraran y obedecieran. Su atracción por la fuerza masculina requería que él fuera masculino y fuerte. A los 18 años relató en su diario un incidente en el que los huéspedes de su madre se burlaban del amaneramiento de un amigo gay. Los hombres heterosexuales no se rieron de Bob, pese a ser plenamente conscientes de su orientación. “Soy heterosexual, pero [posar para Bob] no me incomodaba en absoluto”, me comentó Ben Sorensen, uno de sus primeros modelos, cuando estaba escribiendo Bob’s World para TASCHEN en 2008. “Bob era un auténtico caballero”. Bob encontró a Ben en la Muscle Beach original, en Santa Monica (California), como a la mayoría de sus primeros modelos. A Ben le gustaba hacer nudismo en playas aisladas junto a sus amigos Bob Burns, Ed Smith y Steve Gooding a finales de la década de 1940 y dejaban que Bob les acompañara para fotografiarlos. Todos sabían que las vendería, y a quién, pero como explicó Ben: “Los chicos conseguían fotos gratis y algunas eran tan buenas que merecía la pena enseñárselas a amigos”, un regalo algo extraño en esa época. Lo que Ben no supo expresar fue lo ávidos de reconocimiento que estaban él y sus amigos culturistas mucho antes de que Joe Weider y Arnold Schwarzenegger convirtieran los músculos en un gran negocio. Las chicas en la playa se mostraban, en su mayoría, indiferentes, pero Bob supo cómo y en qué medida potenciar sus egos.

El fotógrafo ayudó a miles de hombres, si no a millones, a aceptar su identidad homosexual, entre ellos al artista David Hockney, quien, como todo el mundo sabe, dijo haber ido a Los Ángeles por dos motivos: una foto de Julius Shulman de Case Study House n.º 21 y la revista Physique Pictorial de Bob Mizer. En 1951, año en que se publicó por primera vez Physique Pictorial, existían varias revistas de culturismo. Las más destacadas eran Strength & Health, Ironman, Your Physique y Muscle Power, pero ninguna de fotografías basadas únicamente en el atractivo homoerótico de los hombres musculosos. Los gais compraban las revistas de culturismo, pero siempre a sabiendas de que se adentraban en un territorio hetero y hostil. Bob consiguió cambiar eso. Aunque fotografió a muchas de las estrellas culturistas que también aparecían en Strength & Health, en Physique Pictorial sus miradas y actitudes eran más cordiales.

David Hurles comentó que, siendo un adolescente, cuando vio por primera vez la revista en un quiosco de su Cincinnati natal, en Ohio, inmediatamente se sintió bienvenido, como si los hombres le invitaran a mirar. Una vez más, Bob utilizó su talento para lograr que sus modelos heterosexuales flirtearan, para captar sus músculos y personalidades y para hacer que el espectador imaginara que estaban ahí sólo para él. John Sonsini, que pintó fondos para Bob desde 1986 hasta su muerte, decía que una fotografía de Bruce Bellas te mostraba a alguien que te gustaría poder ser, mientras que “cuando miras una foto de Bob Mizer, la expresión en los ojos del hombre decía: ‘Estoy aquí para ti. Sí, tú: el hombre homosexual’”.

Bob trabajó hasta marzo de 1992, cuando ya a duras penas fue capaz de llegar al estudio, con las piernas inflamadas por la gota y los riñones muy deteriorados, con el propósito de fotografiar a un último modelo, tres semanas antes de su muerte. En total, fotografió a alrededor de 10.000 hombres, 4.000 con un estilo physique (que realzaba su complexión) y 6.000 en desnudos integrales, y aunque hubiera retratado a 10.000 más habría seguido sintiendo que no había hecho suficiente por sus compañeros homosexuales. David Hurles declaró: “Bob fue feliz levantándose cada mañana durante 47 años sabiendo que su misión ese día era fotografiar a hombres desnudos. Ése era Boz Mizer y eso es lo que hacía. Y punto”. Como demuestran estos 1.000 hombres, fue mucho, mucho más que suficiente.

© de todas las imágenes: The Bob Mizer Foundation, Inc.

La cubierta del Thousand Model Directory original, publicado por el propio Mizer en 1957. Contenía más de 1.000 pequeñas fotografías en 98 páginas.
La cubierta del Thousand Model Directory original, publicado por el propio Mizer en 1957. Contenía más de 1.000 pequeñas fotografías en 98 páginas.