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Espectáculo acuático

Christo habla con TASCHEN sobre la realización de un anhelado sueño

Christo en la ubicación de The Floating Piers, en el lago Iseo.
Christo en la ubicación de The Floating Piers, en el lago Iseo.
Christo on location of The Floating Piers, Lago d’Iseo.
Christo on location of The Floating Piers, Lago d’Iseo.
El lago Iseo, en el norte de Italia, no es tan famoso como el lago Como, al otro lado de las montañas. Es un poco más pequeño, más tranquilo y no cuenta con tantas residencias de celebridades en sus orillas. Aun así, este verano, esta expansión cerúlea que se encuentra 100 km al este de Milán y 200 km al oeste de Venecia albergará uno de los eventos artísticos de este siglo.

Del 18 de junio al 3 de julio 2016, The Floating Piers de Christo y Jeanne-Claude desplegará una pasarela de tela amarilla de 3 km que unirá las poblaciones de Peschiera y Sulzano, a orillas del lago Iseo, con la isla de Monte Isola y su diminuta vecina San Paolo.

Cuando el primer visitante avance sobre el iridiscente y ondulante muelle, hará realidad no sólo una complicada planificación técnica y logística, sino también una tenaz visión creativa por parte de Christo y Jeanne-Claude. “Jeanne-Claude y yo ideamos juntos 22 proyectos”, comenta Christo, “pero no logramos la autorización para 37. Aunque algunos proyectos fueron rechazados, permanecieron en nuestros corazones y nuestras mentes. Eso es justo lo que sucedió con The Floating Piers.”

En un primer momento, en 1970, la pareja propuso instalar una superficie flotante con un muelle inflado sobre las serenas aguas del delta del Río de la Plata, en Buenos Aires. El proyecto nunca se llevó a cabo. Volvieron a intentarlo en 1995, poco después de haber completado Wrapped Reichstag en Berlín, con la propuesta de instalar varios muelles flotantes en el área de Odaiba, en la bahía de Tokio. Por diversos motivos, este proyecto también se canceló a última hora. Sin embargo, la pareja no abandonó la esperanza: “A Jeanne-Claude le encantaba y a mí también”.

En 2014, cinco años después de la muerte de Jeanne-Claude, Christo descubrió el lago Iseo mientras conducía por el norte de Italia. Además de la naturaleza virgen que lo rodea y sus aguas cristalinas, la isla Monte Isola (isla Montaña), de 400 m de altura, es la isla sita en agua dulce más alta de Europa. “¡Es tan alta como un rascacielos de Manhattan!”, exclama Christo maravillado. Decidió dar otra oportunidad al proyecto.

Las primeras etapas de desarrollo de The Floating Piers se mantuvieron en secreto. Se llevaron a cabo pruebas en discretas ubicaciones del norte de Alemania y en el mar Negro para verificar la disposición, estabilidad y anclaje de los cubos flotantes y determinar el grosor y el color amarillo dalia de la tela superpuesta. “Desde el estudio no podemos decidir los detalles visuales y técnicos del proyecto final. Para todas nuestras obras de arte temporales, ya sean en un entorno urbano o rural, realizamos pruebas en tamaño real, a una escala natural.”

El proyecto se anunció en abril de 2015 y, desde entonces, la actividad es frenética en el lago Iseo. Los cubos flotantes del muelle se han trasladado en camiones desde las plantas de producción hasta la sede central del proyecto en Montecolino. Se han cosido 100.000 m2 de tela amarilla a las tiras de PVC cortadas con láser para formar paneles. Se han atornillado las secciones del muelle, que incluyen inserciones triangulares de acero para permitir la formación de las suaves curvas en la pasarela. Además, se han instalado 190 anclajes de cinco toneladas cada uno para fijar los muelles al fondo del lago, a unos 270 m en el punto más profundo. A fin de mejorar los juegos de luz, color y textura en el proyecto, Christo decidió incluir un 20 % más de tela que la longitud real de los muelles. Asimismo, planificó el proyecto para que se expusiera durante los días con más horas de luz del año para maximizar los cambiantes efectos ópticos. “El lago presenta unas condiciones de humedad constantes y el color reacciona y varía continuamente. Adquiere un brillo rojo por la mañana y va adoptando un tono dorado y amarillo a lo largo del día.”

Para Christo, esta interacción entre el muelle y el entorno de Iseo es fundamental para el proyecto. “Nuestras obras son algo más que arte en un museo o una colección privada. Tomamos posesión de todos los elementos inherentes del espacio y los incorporamos a la obra de arte.”

El proyecto reclama abiertamente el propio movimiento del visitante por este espacio. La disposición de los muelles tiene como fin atraer a los visitantes. “Las líneas rectas son muy importantes en el proyecto. Los muelles presentan un aspecto muy atrayente y persuasivo. Se trata de caminar. Incluyendo las extensiones de tierra firme, hay que caminar 5 km para apreciar el proyecto, las vistas en constante cambio, el lago, las montañas y a los otros visitantes. La unión de todos estos elementos conforma la obra final.” La experiencia será tan táctil como visual. “Lo mejor es caminar descalzo. Para sentir la ondulación y la tela. Es inquietante, sexy…”

También es explícitamente efímera. Sobre la superficie de este antiguo lago glacial, The Floating Piers estará abierta al público las 24 horas del día, pero sólo durante 16 días. Transcurrido ese tiempo, todos los elementos se retirarán y reciclarán. La fugacidad es una característica inherente en la obra de Christo y Jeanne-Claude. “Estamos saturados de arte que puede transportarse, desde ferias de arte hasta exposiciones itinerantes. Pero al ser humano le gustan las cosas únicas. Cosas que suceden una vez y no se repiten jamás.”

Las ediciones de TASCHEN acerca de The Floating Piers abarcan el concepto completo, la planificación, el proceso y la instalación final de esta maravilla acuática excepcional. Tras la conclusión del proyecto, Christo diseñará y creará personalmente una edición de coleccionista.

Los libros se sumarán a una extensa biblioteca sobre Christo y Jeanne-Claude que forma parte de la colección de TASCHEN, con volúmenes como The Gates, Umbrellas, Wrapped Reichstag, Wrapped Trees y la monografía en edición de coleccionista Christo and Jeanne-Claude.“

“Conocimos a Benedikt en 1994, durante el empujón final para obtener la autorización para Wrapped Reichstag,” recuerda Christo. “Ha sido una relación muy importante. Los libros son una parte esencial de cada proyecto. Son como herramientas de trabajo… libros de consulta acerca del proceso técnico y creativo.”

A partir del 4 de julio, cuando los muelles se hayan retirado, los visitantes se hayan marchado y la brillante tela se haya recogido hasta la orilla, los libros de The Floating Piers se convertirán también en los documentos oficiales de un acontecimiento y una experiencia irrepetibles. Los planos, bocetos y fotografías serán pruebas de que un proyecto calificado como imposible salió a flote después de todo para atravesar en zigzag el lago Iseo con un resplandor triunfal de tela, luz y color. “The Floating Piers estará aquí y luego desparecerá para siempre. Estos libros nos mostrarán qué se planificó y qué se logró.”