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Mi jefe, Andy Warhol

Vito Giallo, el primer asistente de estudio de Warhol, recuerda al artista durante su ascenso al estrellato

Vito Giallo
Vito Giallo
El anticuario e ilustrador Vito Giallo es una de las pocas personas que conoció a Andy Warhol antes y después de que alcanzase la fama.

Cuando Warhol todavía era un ilustrador comercial de éxito en la Nueva York de mediados de la década de 1950, Giallo se convirtió en su primer asistente de estudio. Durante un año se dedicó a tareas menores, mientras Warhol se encargaba de los proyectos más prestigiosos, entre ellos su célebre campaña para el fabricante de calzado I. Miller. También vio trabajar a Warhol en sus libros ilustrados a mano, caprichosos e imaginativos compendios de dibujos que regaló a sus clientes más importantes y amigos íntimos, entre los que se contaba Giallo.

Cuando Giallo entró a formar parte del estudio en 1958, Warhol “estaba metido de lleno en la campaña de I. Miller. Para el resto de pequeños encargos que nos llegaban, él hacía el dibujo y yo lo entintaba con la técnica de la línea esbozada. Esta técnica, ahora famosa, comenzaba con la copia de un dibujo sobre una hoja de papel no absorbente, como papel de calco. A continuación, esa hoja se pegaba por el borde a una segunda hoja de un tipo de papel más absorbente. Las líneas del dibujo se entintaban y se estampaban sobre esta segunda hoja. El proceso daba como resultado el dibujo de puntos y delicadas líneas discontinuas característico de las ilustraciones de Warhol. A menudo, se coloreaban con toques de acuarela o incluso se les aplicaba pan de oro.

A medida que la reputación de Warhol como ilustrador comercial crecía, este se aseguró de ganarse a los contactos clave y los clientes con sus libros ilustrados. Algunas copias adicionales fueron para sus amigos más cercanos. El propio Giallo recibió como obsequio 25 Cats Named Sam y Love is a Pink Cake.

25 Cats Name[d] Sam y One Blue Pussy fue el primer libro ilustrado de Warhol encuadernado en tapa dura. También el primero que coloreó y en el que empleó la caligrafía de su madre. El
25 Cats Name[d] Sam y One Blue Pussy fue el primer libro ilustrado de Warhol encuadernado en tapa dura. También el primero que coloreó y en el que empleó la caligrafía de su madre. El "gatito azul" (arriba) aparece en la cubierta y en las páginas interiores.


Los libros ilustrados revelan algunos de los temas preferidos de Warhol: los gatos, la comida, los mitos, los chicos guapos, las mujeres atractivas y, por supuesto, el calzado. Según Giallo, estos libros ingeniosos y descarados, que a menudo se recrean en el erotismo, son reflejo de la personalidad juguetona de Warhol. “Siempre estaba jugando, todo le parecía gracioso. Veía el lado divertido de cualquier situación. Nunca tuvimos una conversación seria acerca de nada”.

A pesar de su éxito comercial, Giallo fue testigo de la preferencia de Warhol por el mundo del arte. “Nunca se consideró un buen artista, pero deseaba poder serlo. A menudo hablábamos de eso”.

Warhol tenía una auténtica colonia de mininos viviendo en el apartamento de Nueva York que compartía con su madre, pero para sus dibujos de 25 Cats se inspiró en los libros de Walter Chandoha. Eligió gatos en posturas estáticas y de siluetas muy definidas, y usó colores chillones para animarlos.
Warhol tenía una auténtica colonia de mininos viviendo en el apartamento de Nueva York que compartía con su madre, pero para sus dibujos de 25 Cats se inspiró en los libros de Walter Chandoha. Eligió gatos en posturas estáticas y de siluetas muy definidas, y usó colores chillones para animarlos.


Cuando Warhol irrumpió en el mundo del arte, en un primer momento Giallo se mostró incrédulo. No podía imaginar que un lenguaje visual tan comercial lograra ser reconocido por su valor artístico. “Para mí, sólo era un artista comercial muy bueno. [La fama] fue una auténtica sorpresa… Cuando estaba trabajando en las latas de sopa, que fue lo primero que se hizo famoso, pensaba que eran un despropósito, y como yo tanta otra gente. Se demostró que todos estábamos equivocados”.

Después de abandonar el estudio, Giallo dejó de ver a Warhol durante cerca de dos décadas. Y entonces, cuando ya regentaba su tienda de antigüedades en la avenida Madison, Warhol “asomó la cabeza por la puerta una mañana y dijo: ‘¡Oh, Vito! ¡Guau! ¡Debes de estar forrado!”, cuenta Giallo. “A partir de entonces vino todos los días durante los últimos ocho años de su vida. Me compró miles de cosas”.

Durante su ascenso al estrellato, Giallo vio pocos cambios en su antiguo jefe. “Para mí siempre fue el mismo. Nunca vi ningún cambio. Era una persona tan reservada… Cuando estaba en la tienda, las mujeres se le acercaban corriendo y lo abrazaban y él simplemente se encogía. En el fondo, era una persona muy tierna. Yo lo veía. Pero mucha gente nunca se dio cuenta”.



© todas las imágenes: The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc.