Pinturas dramáticas caracterizadas por figuras distorsionadas y colores vibrantes
El pintor nacido en Creta Domenicos Theotocopoulos, más conocido por su apodo español El Greco (hacia 1541-1614), estudió con Tiziano en Venecia antes de instalarse en Toledo. Recibiendo encargos de la Iglesia y de la nobleza local, El Greco creó pinturas dramáticas caracterizadas por figuras distorsionadas y colores vibrantes que contrastaban con sutiles grises. Aunque su obra fue apreciada por sus coetáneos, especialmente por los intelectuales, no gozó de amplio reconocimiento hasta el siglo XX, influyendo sobre todo en el movimiento expresionista.
Sobre el autor:
Michael Scholz-Hänsel estudió historia del arte, historia, estudios teatrales y estudios hispánicos en Berlín y Hamburgo, obteniendo su doctorado en 1984. Ha enseñado en la Universidad de Leipzig desde 2002 y ha publicado abundantemente, en especial sobre temas relacionados con el mundo hispánico. Sus investigaciones se centran en las influencias cruzadas en el área del Mediterráneo, por ejemplo en la obra de El Greco y José de Ribera.
Michael Scholz-Hänsel estudió historia del arte, historia, estudios teatrales y estudios hispánicos en Berlín y Hamburgo, obteniendo su doctorado en 1984. Ha enseñado en la Universidad de Leipzig desde 2002 y ha publicado abundantemente, en especial sobre temas relacionados con el mundo hispánico. Sus investigaciones se centran en las influencias cruzadas en el área del Mediterráneo, por ejemplo en la obra de El Greco y José de Ribera.


