Peras y manzanas divinas
Fue el padre del arte moderno, el gran maestro que marcó el camino a seguir en la pintura desde el Impresionismo al siglo XX: Paul Cézanne (1839-1906).
En París, pero sobre todo en la Provenza, Cézanne buscó incansablemente "una armonía cercana a la naturaleza", descubriéndola en los bodegones de manzanas, en los bañistas o en los célebres paisajes de su amada montaña Sainte-Victoire.
Este libro trata de estos extraordinarios y más importantes trabajos del artista y de sus teorías sobre la pintura y el color.
En París, pero sobre todo en la Provenza, Cézanne buscó incansablemente "una armonía cercana a la naturaleza", descubriéndola en los bodegones de manzanas, en los bañistas o en los célebres paisajes de su amada montaña Sainte-Victoire.
Este libro trata de estos extraordinarios y más importantes trabajos del artista y de sus teorías sobre la pintura y el color.
Sobre la autora:
Ulrike Becks-Malorny estudió pintura en Ginebra e historia del arte en Bochum (Alemania). Desde que se doctoró en 1990, ha trabajado como organizadora de exposiciones y escritora independiente.
Ulrike Becks-Malorny estudió pintura en Ginebra e historia del arte en Bochum (Alemania). Desde que se doctoró en 1990, ha trabajado como organizadora de exposiciones y escritora independiente.


